Este álbum marcó el regreso de Little Richard al rock and roll después de su período gospel. Fue grabado en 1964 y lanzado por Vee-Jay Records, con un sonido que mezclaba rhythm and blues y soul.
El título hace referencia a su regreso a la música secular. Incluye versiones de clásicos como Whole Lotta Shakin' Goin' On y nuevas grabaciones que mostraban su energía vocal característica.
Aunque no repitió el éxito de sus primeros hits, el álbum fue bien recibido por los fans y ayudó a restablecer su carrera en la era del rock británico. Little Richard continuó grabando y actuando durante las décadas siguientes.