Este segundo volumen de gospel fue grabado en las mismas sesiones de 1959 que el primero, y lanzado también en 1960 por Goldisc Records. Continúa la temática espiritual iniciada en el volumen anterior.
El álbum contiene más himnos y canciones gospel interpretadas con la energía vocal única de Little Richard. La producción nuevamente estuvo a cargo de Bumps Blackwell.
Al igual que su predecesor, no logró gran éxito comercial, pero es valorado por los coleccionistas como testimonio del fervor religioso de Richard antes de su breve regreso al rock and roll en 1962.