Still Country es el álbum de estudio número 40 de Loretta Lynn, lanzado en el año 2000. Fue grabado en Nashville y producido por la propia Lynn junto a Randy Scruggs. El álbum marcó un regreso a sus raíces más tradicionales del country, después de años de menor actividad discográfica.
El disco incluye canciones autobiográficas y reflexivas, como "I Can't Hear the Music", que trata sobre la pérdida de su esposo Oliver "Doolittle" Lynn, fallecido en 1996. También contiene temas con un mensaje social, como "Country in My Genes", que celebra su herencia rural.
Still Country recibió críticas positivas por la autenticidad de su sonido y la fuerza vocal de Lynn. Aunque no generó grandes éxitos comerciales, fue valorado por los seguidores de la artista como una obra honesta y madura. El álbum no ingresó en las listas principales de Billboard.