Transformer es el álbum que catapultó a Lou Reed a la fama mundial. Producido por David Bowie y Mick Ronson en los estudios Trident de Londres, el disco fusionó el rock de vanguardia con el glam y la elegancia pop en una síntesis sin precedentes. Bowie aportó su instinto pop y su flamboyante sensibilidad, mientras Ronson construyó arreglos orquestales de una profundidad inusitada.
El álbum contiene algunos de los temas más icónicos de Reed: 'Walk on the Wild Side', con su grave línea de contrabajo y su retrato de los personajes de la Factory de Andy Warhol; 'Perfect Day', una balada de melancólica belleza; y 'Satellite of Love', un ejercicio pop de refinamiento absoluto. Estas canciones convirtieron a Reed en una figura cultural más allá del rock.
Transformer es el punto de inflexión en la carrera de Lou Reed: el artista de la Velvet Underground encontrando el equilibrio entre experimentación y popularidad. Es uno de los álbumes más influyentes de los años 70 y sigue resonando con igual potencia décadas después.