Merle Haggard lanzó este álbum en 1970 como un homenaje explícito a Bob Wills, el legendario violinista y líder de la Texas Playboys. El título completo del disco es 'A Tribute to the Best Damn Fiddle Player in the World (or, My Salute to Bob Wills)', reflejando la admiración de Haggard por la música swing y western de Wills.
El álbum fue producido por Ken Nelson, quien trabajó con Haggard en Capitol Records durante gran parte de su carrera. Las sesiones de grabación se realizaron entre 1969 y 1970 en los estudios Capitol de Hollywood, California. Haggard contó con el apoyo de su banda The Strangers, que incluía a músicos como Roy Nichols (guitarra) y Norm Hamlet (pedal steel).
El disco alcanzó el puesto número 2 en la lista de álbumes country de Billboard y fue certificado como disco de oro. Canciones como 'San Antonio Rose' y 'Faded Love' se convirtieron en éxitos menores, y el álbum es considerado un clásico del género western swing, consolidando a Haggard como un intérprete respetuoso de la tradición de Bob Wills.