Este álbum fue grabado en Chicago en 1972 y producido por Ralph Bass. Muddy Waters regresó a un sonido más crudo y tradicional del blues de Chicago, alejándose del estilo rockero de sus sesiones londinenses.
El título hace referencia a una expresión del argot bluesero. El disco incluye composiciones originales de Waters y versiones de temas clásicos, con su banda habitual de la época, incluyendo a Pinetop Perkins y James Cotton.
Can't Get No Grindin' no tuvo el mismo impacto comercial que trabajos anteriores, pero es valorado por los aficionados al blues por su autenticidad y la potente voz de Waters. Fue uno de los últimos álbumes de Waters para Chess Records.