B
Álbum de estudio

Big Boat

Phish
📅 2016🎙 Grabado entre enero y mayo de 2016 en The Barn, el estudio personal de la banda en Vermont, y en el club nocturno The Capitol Theatre en Port Chester, Nueva York, durante un período en que Phish buscaba revitalizar su sonido tras años de giras intensas y la madurez de su tercera década como banda.🎛 Bob Ezrin
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Para cuando Phish se dispuso a crear Big Boat, la banda ya había superado los treinta años de carrera, una pausa prolongada a principios de los 2000 y un regreso triunfal que los había consolidado como una de las fuerzas más impredecibles del rock estadounidense. El disco surgió en un momento de reflexión creativa, donde Trey Anastasio y compañía querían escapar de la comodidad de su sonido en vivo y buscar la inmediatez del estudio. Las sesiones comenzaron en su santuario de Vermont, The Barn, un espacio que había sido testigo de innumerables jams y experimentos, pero esta vez con la mirada puesta en canciones más compactas y directas. Luego, llevaron las grabaciones al histórico Capitol Theatre, donde grabaron en vivo con una audiencia reducida, capturando la energía que solo el público sabe provocar. La producción quedó en manos de Bob Ezrin, el legendario productor de Pink Floyd y Lou Reed, quien los empujó a pulir cada detalle sin perder la esencia orgánica que los define. Fue un proceso de dos hemisferios: la intimidad del estudio casero y la electricidad de un teatro con historia, todo mientras la banda navegaba las aguas de la madurez artística y la necesidad de reinventarse sin traicionar su ADN.

Big Boat suena como un cruce entre el rock clásico de los setenta y la experimentación psicodélica que Phish siempre ha dominado, pero con una producción más limpia y coros que parecen salidos de una fogata cósmica. Canciones como 'No Men In No Man's Land' abren el disco con un riff hipnótico y una letra que juega con el caos geopolítico, mientras 'Breath and Burning' despliega una melodía casi pop que se enreda en armonías vocales inesperadas. La colaboración con Ezrin trajo un enfoque narrativo a temas como 'I Always Wanted It This Way', una balada que crece con capas de teclados y guitarras como un lento incendio. Lo que hace especial a este álbum es su capacidad para combinar la espontaneidad de sus presentaciones en vivo con la precisión del estudio, algo que logran gracias a la química de sus cuatro miembros y a la producción que supo equilibrar la locura de Page McConnell en los teclados con la contención rítmica de Mike Gordon y Jon Fishman. Es un disco que se siente como un viaje en barco grande, con olas que suben y bajan, desde la energía frenética de 'Things People Do' hasta la melancolía de 'Petrichor', un instrumental que evoca la lluvia y la tierra mojada con una orquestación sutil. La voz de Anastasio, más áspera y segura que nunca, guía al oyente por un laberinto de géneros que incluye funk, folk y rock progresivo, todo envuelto en una producción que respira y no aplasta.

Big Boat no rompió récords de ventas ni generó un hit radial, pero su importancia radica en cómo capturó a una banda que, después de décadas, aún se atrevía a tomar riesgos en un momento donde el rock alternativo se había fragmentado en mil nichos. Para los seguidores de Phish, este álbum representó una declaración de principios: que la jams y la improvisación no estaban reñidas con la composición cuidada y la producción de alto nivel. Culturalmente, llegó en un año de incertidumbre política en Estados Unidos, y canciones como 'Miss You' y 'Running Out of Time' resonaron como himnos de una generación que buscaba consuelo en la música en vivo y la comunidad. El legado de Big Boat es el de un disco puente entre el pasado jam band de los noventa y un futuro donde la autenticidad y la experimentación siguen siendo moneda corriente en la música americana. Además, demostró que Phish podía trabajar con un productor externo sin perder su identidad, algo que muchas bandas de su época no lograron. Hoy, al escucharlo, se siente como un ancla en su discografía: no es su obra maestra, pero sí un testimonio de que el rock puede ser inteligente, divertido y profundamente humano, incluso cuando navega en aguas turbulentas. Por eso, Big Boat merece un lugar en la historia como un álbum que desafió las expectativas de una banda que siempre ha preferido el camino menos transitado.

Grabado enGrabado entre enero y mayo de 2016 en The Barn, el estudio personal de la banda en Vermont, y en el club nocturno The Capitol Theatre en Port Chester, Nueva York, durante un período en que Phish buscaba revitalizar su sonido tras años de giras intensas y la madurez de su tercera década como banda.
ProducciónBob Ezrin
SelloJEMP Records / ATO Records