Sam Cooke lanzó 'Ain't That Good News' en marzo de 1964, poco antes de su fallecimiento. El álbum muestra su evolución hacia un sonido más maduro y socialmente consciente, combinando gospel, soul y pop.
La canción principal, 'Ain't That Good News', fue un éxito moderado, pero el álbum es recordado por incluir 'A Change Is Gonna Come', un himno de los derechos civiles que Cooke compuso inspirado por eventos de la época.
El disco fue producido por el dúo Hugo Peretti y Luigi Creatore, quienes trabajaron con Cooke en varios de sus álbumes para RCA Victor. La grabación se realizó en los estudios de RCA en Hollywood y Nueva York.