Sarah Vaughan grabó 'Sarah Slightly Classical' en 1963 para el sello Mercury Records, bajo la producción de Bob Shad. El álbum representa una incursión de Vaughan en el repertorio clásico y semiclásico, alejándose de su habitual jazz y pop.
El disco incluye canciones de compositores como George Gershwin, Jerome Kern y Richard Rodgers, pero arregladas con un enfoque orquestal más cercano a la música clásica ligera. Vaughan trabajó con el arreglista y director Don Costa para lograr este sonido.
Aunque no fue uno de sus álbumes más comerciales, 'Sarah Slightly Classical' muestra la versatilidad vocal de Vaughan y su capacidad para interpretar material fuera del jazz estándar. Fue relanzado en CD en años posteriores por Verve Records.