The New Scene es un álbum de Sarah Vaughan lanzado en 1966 por el sello Impulse!. Fue grabado en 1965 y producido por Bob Thiele. El disco representa una incursión de Vaughan en el jazz más contemporáneo de la época, con arreglos de Benny Carter.
El álbum incluye una mezcla de estándares y composiciones modernas, destacando la versatilidad vocal de Vaughan. Aunque no fue uno de sus mayores éxitos comerciales, recibió críticas positivas por su sofisticación musical y la calidad de los arreglos.
La colaboración con Benny Carter, legendario saxofonista y arreglista, aportó un sonido orquestal refinado. El álbum refleja la transición de Vaughan hacia un estilo más experimental dentro del jazz, manteniendo su característica elegancia vocal.