Solomon Burke regresó a la escena musical con este álbum después de casi dos décadas de silencio discográfico. El productor Joe Henry reunió canciones originales escritas especialmente para Burke por artistas como Bob Dylan, Van Morrison y Tom Waits.
El disco fue grabado en los estudios de Los Ángeles y Nueva York, con músicos de sesión de primer nivel. Burke, conocido como el 'Rey del Rock and Soul', demostró su versatilidad interpretando baladas y temas con influencias gospel y rhythm and blues.
Don't Give Up on Me recibió elogios de la crítica y ganó el premio Grammy al Mejor Álbum de Blues Contemporáneo en 2003. Revivió la carrera de Burke y lo presentó a una nueva generación de oyentes.