Work Time fue grabado durante un período de intensa actividad para Rollins, quien ya era una figura central en el hard bop. La sesión se realizó con un cuarteto que incluía a Ray Bryant al piano, George Morrow al bajo y Max Roach a la batería. El álbum fue bien recibido por la crítica, que destacó su cohesión y la madurez de Rollins como improvisador. El título refleja la ética de trabajo del saxofonista.
El sonido es enérgico y bluesero, con Rollins explorando tanto baladas como temas rápidos. Canciones como 'There's No Business Like Show Business' y 'Paradox' muestran su habilidad para transformar melodías populares en vehículos de improvisación compleja. La sección rítmica, liderada por Roach, proporciona un soporte sólido y creativo.
Este álbum es considerado un ejemplo del dominio de Rollins sobre el formato de cuarteto, anticipando sus obras maestras posteriores. Su enfoque en el desarrollo temático y la variación rítmica influyó en generaciones de saxofonistas. Work Time sigue siendo una grabación esencial para entender su arte.