Este álbum fue lanzado en 1968 por Epic Records, consolidando a Tammy Wynette como una de las voces más importantes de la música country. Fue producido por Billy Sherrill, quien colaboró estrechamente con ella para definir su sonido característico.
El título del álbum combina dos de sus grandes éxitos: 'Take Me to Your World' y 'I Don't Wanna Play House', ambos lanzados como sencillos. La canción 'I Don't Wanna Play House' ganó un premio Grammy en 1968 a la Mejor Interpretación Vocal Country Femenina.
Las sesiones de grabación tuvieron lugar en los estudios Columbia de Nashville, Tennessee. El álbum refleja el estilo clásico del country de Nashville, con arreglos de cuerdas y coros que realzaban la emotiva voz de Wynette.