Seven Turns marcó el regreso de The Allman Brothers Band después de un hiato de ocho años, y fue el primer álbum de estudio de la banda desde 1982. La formación original se había disuelto en gran medida, pero para este disco se reunieron los miembros clave: Gregg Allman (voz y teclados), Dickey Betts (guitarra y voz), y Jaimoe (batería). Se incorporaron nuevos miembros como Warren Haynes (guitarra) y Allen Woody (bajo), quienes revitalizaron el sonido de la banda.
El álbum fue producido por Tom Dowd, quien ya había trabajado con la banda en sus clásicos álbumes de los años 70. La grabación se realizó en los estudios Criteria de Miami y Ardent de Memphis. Seven Turns fue un éxito comercial y de crítica, alcanzando el puesto número 53 en la lista Billboard 200 y recibiendo críticas positivas por su regreso a las raíces del rock sureño y el blues.
La canción que da título al álbum, 'Seven Turns', se convirtió en un éxito en las radios de rock, y el disco en general fue visto como un renacimiento para la banda. La inclusión de Warren Haynes y Allen Woody trajo una nueva energía, y la producción de Dowd capturó el sonido clásico de la banda con una claridad moderna. Este álbum ayudó a restablecer a The Allman Brothers Band como una fuerza relevante en la escena del rock de los años 90.