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Álbum de estudio

Cherry Bomb

Tyler, the Creator
📅 2015🎙 Grabado entre 2014 y 2015 en los estudios Paramount Recording Studios de Hollywood, California, y en el estudio casero del artista en Los Ángeles, durante un período de intensa experimentación sonora en el que Tyler, The Creator buscaba liberarse de las ataduras del sonido underground que lo había lanzado a la fama con Odd Future.🎛 Tyler, The Creator
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En 2015, Tyler, The Creator se encontraba en una encrucijada creativa: después del éxito crítico y comercial de 'Wolf' (2013), el líder de Odd Future sentía que necesitaba romper con las expectativas de su base de fans y de la industria. 'Cherry Bomb' nació de esa urgencia por explorar nuevos territorios sonoros, alejándose de la narrativa oscura y confesional de sus trabajos anteriores para abrazar un caos controlado, lleno de distorsión y energía cruda. Las sesiones de grabación se realizaron principalmente en los legendarios Paramount Studios de Hollywood, un espacio que había albergado a íconos del rock y el jazz, y también en el estudio personal de Tyler en Los Ángeles, donde pasaba horas interminables manipulando samplers y sintetizadores. El proceso fue solitario y obsesivo: Tyler produjo cada una de las canciones él mismo, tocando la mayoría de los instrumentos y dirigiendo a un pequeño grupo de colaboradores que incluía al saxofonista Kamasi Washington y al baterista de sesión Robert 'Sput' Searight. El álbum fue concebido como un acto de rebeldía adolescente llevado a su máxima expresión, con Tyler rechazando la pulcritud del pop mainstream y abrazando deliberadamente la aspereza, los volúmenes saturados y los cambios de ritmo abruptos que definirían su identidad sonora en los años venideros.

Musicalmente, 'Cherry Bomb' es un torbellino de contrastes que oscila entre la agresión punk del hard rock y la suavidad del soul y el jazz, como si Tyler hubiera metido en una licuadora a Nirvana, Stevie Wonder y los Beastie Boys. Canciones como 'Deathcamp' irrumpen con guitarras distorsionadas y gritos desgarradores que recuerdan al noise rock, mientras que 'Fucking Young / Perfect' se despliega en dos movimientos que transitan de la ternura de un piano melódico a la furia de un beat caótico. El tema 'Cherry Bomb' es un himno de garage rock sucio que canaliza la energía de una banda de instituto tocando en un sótano, con un solo de saxo de Washington que añade una capa de sofisticación inesperada. Colaboraciones como la de ScHoolboy Q en 'The Brown Stains of Darkeese Latifah Part 6-12 (Remix)' y la de Kanye West en 'Smuckers' elevan el álbum a un diálogo intergeneracional, donde Tyler se codea con dos de los productores más influyentes del rap. Lo que hace especial a este disco es su falta de miedo al error: las mezclas están deliberadamente saturadas, las voces a veces se pierden entre la instrumentación, y los cambios de tempo son tan abruptos que rozan lo grotesco, pero todo funciona como una declaración de principios sobre la belleza de lo imperfecto.

El impacto cultural de 'Cherry Bomb' fue, en su momento, divisivo, pero con el tiempo se ha reivindicado como un puente crucial entre el Tyler adolescente de 'Goblin' y el artista maduro que más tarde entregaría 'Flower Boy' e 'IGOR'. La crítica inicial lo recibió con escepticismo por su producción ruidosa y su aparente falta de cohesión, pero los fans más leales entendieron que era un acto de liberación artística, una declaración de independencia sonora que allanó el camino para la experimentación sin límites que caracterizaría el resto de su carrera. El álbum también marcó un punto de inflexión en la representación de la masculinidad negra en el hip-hop, con Tyler explorando temas de vulnerabilidad emocional, deseo reprimido y la complejidad de las relaciones interraciales, todo envuelto en una estética visual que combinaba el anime japonés con la cultura callejera de Los Ángeles. Hoy, 'Cherry Bomb' es visto como el disco maldito y necesario de su discografía, el que se atrevió a ser feo para que después pudiera ser bello, y su influencia se siente en toda una generación de artistas que, inspirados por su audacia, aprendieron que el caos puede ser una herramienta de creación tan poderosa como la armonía.

Grabado enGrabado entre 2014 y 2015 en los estudios Paramount Recording Studios de Hollywood, California, y en el estudio casero del artista en Los Ángeles, durante un período de intensa experimentación sonora en el que Tyler, The Creator buscaba liberarse de las ataduras del sonido underground que lo había lanzado a la fama con Odd Future.
ProducciónTyler, The Creator
SelloOdd Future Records / Columbia Records