V
Álbum de estudio

V

Unknown Mortal Orchestra
📅 2023🎙 Grabado entre 2021 y 2022 en varios estudios de Portland, Oregón, y en el hogar de Ruban Nielson en Nueva Zelanda, durante un período de introspección y reencuentro con sus raíces tras la pandemia y el éxito de 'Sex & Food'.🎛 Ruban Nielson
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Tras el aclamado 'Sex & Food' de 2018 y una gira que los llevó por todo el mundo, Ruban Nielson, la mente maestra detrás de Unknown Mortal Orchestra, se sumergió en un período de silencio y reconstrucción personal. La pandemia, el confinamiento y la distancia de su Nueva Zelanda natal pesaban sobre él, y fue en ese aislamiento donde empezaron a gestarse las primeras canciones de 'V'. El disco no nació de la urgencia sino de la necesidad de volver a conectar con la música como un acto casi terapéutico: Nielson grabó demos en su casa de Auckland, luego viajó a Portland para reunirse con su banda habitual, y finalmente retocó todo en su estudio portátil, buscando una intimidad que no había explorado desde sus primeros trabajos. La grabación se extendió por más de un año, con idas y vueltas entre ambos hemisferios, y contó con la participación del bajista Jake Portrait y el tecladista Quincy Mc'Crary, quienes ayudaron a darle forma a un sonido que se siente a la vez familiar y extrañamente nuevo. Fue un proceso lento, casi meditativo, donde Nielson se permitió fallar, borrar y reescribir, dejando que las canciones respiraran hasta encontrar su forma final, como si cada acorde fuera un susurro que necesitaba ser escuchado en el silencio de la incertidumbre global.

Musicalmente, 'V' es un viaje psicodélico que se sumerge en el pop de cámara, el soul de los setenta y el rock experimental, todo envuelto en una producción cristalina pero áspera al mismo tiempo. Canciones como 'Meshuggah' abren el disco con un riff hipnótico y una batería que parece tambalearse al borde del caos, mientras que 'That Life' se convierte en un himno de pop lisérgico con un estribillo que se te clava en la cabeza como un sueño recurrente. La colaboración con la cantante neozelandesa Lauren Hanify en 'The Widow' agrega una capa de vulnerabilidad vocal que contrasta con la voz de Nielson, siempre entre lo etéreo y lo rasposo. Lo que hace especial a este álbum es su capacidad para sonar a la vez minimalista y denso: hay silencios que pesan tanto como los muros de guitarras distorsionadas, y en temas como 'Layla' el piano y los sintetizadores se entrelazan en una danza que recuerda a los mejores momentos de The Beach Boys filtrados por un cristal roto. Es un disco que pide ser escuchado con auriculares, porque en cada reproducción se descubren pequeños detalles —un coro fantasma, un zumbido de bajo, un golpe de platillo— que escapan a una escucha superficial.

El impacto de 'V' en la carrera de Unknown Mortal Orchestra fue inmediato: la crítica lo recibió como su obra más madura y coherente, y el público respondió con un entusiasmo que confirmó que Nielson no solo había logrado reinventarse, sino que había encontrado una voz más honesta y vulnerable. En un momento donde la música indie tendía hacia lo grandilocuente o lo irónicamente minimalista, 'V' se plantó como un disco que abrazaba la complejidad emocional sin perder el gancho pop, recordando a artistas como Beck o Tame Impala que la experimentación no está reñida con la accesibilidad. Su legado, sin embargo, va más allá de las listas de lo mejor del año: 'V' se convirtió en un documento sonoro de la pospandemia, un álbum que habla de la soledad, el reencuentro con uno mismo y la belleza de lo imperfecto. Canciones como 'In the Rear View' y 'The Beach' han sido versionadas y sampleadas por jóvenes músicos, y su influencia se siente en la nueva ola de artistas neozelandeses que buscan mezclar lo analógico con lo digital. Porque al final, 'V' no es solo un gran disco de Unknown Mortal Orchestra: es una carta de amor al proceso creativo, a la fragilidad humana y a la certeza de que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay una melodía esperando ser encontrada.

Grabado enGrabado entre 2021 y 2022 en varios estudios de Portland, Oregón, y en el hogar de Ruban Nielson en Nueva Zelanda, durante un período de introspección y reencuentro con sus raíces tras la pandemia y el éxito de 'Sex & Food'.
ProducciónRuban Nielson
SelloJagjaguwar