El álbum fue grabado entre 2015 y 2016, principalmente en los Capitol Studios de Hollywood, así como en los hogares de los miembros de la banda. La producción estuvo a cargo de Jake Sinclair, quien ya había trabajado con la banda en el sencillo 'Back to the Shack'.
Temáticamente, el disco se inspira en el verano californiano y en las playas de Los Ángeles, con un sonido que evoca el power pop de los años 60 y 70. La banda buscó capturar la energía de sus primeros trabajos, especialmente del álbum debut homónimo de 1994.
El álbum recibió críticas mayoritariamente positivas, destacando su cohesión y frescura. Alcanzó el puesto número 4 en la lista Billboard 200 y fue apoyado por los sencillos 'Thank God for Girls', 'Do You Wanna Get High?' y 'King of the World'.
El álbum fue grabado entre 2015 y 2016, principalmente en los Capitol Studios de Hollywood, así como en los hogares de los miembros de la banda. La producción estuvo a cargo de Jake Sinclair, quien ya había trabajado con la banda en el sencillo 'Back to the Shack'.
Temáticamente, el disco se inspira en el verano californiano y en las playas de Los Ángeles, con un sonido que evoca el power pop de los años 60 y 70. La banda buscó capturar la energía de sus primeros trabajos, especialmente del álbum debut homónimo de 1994.
El álbum recibió críticas mayoritariamente positivas, destacando su cohesión y frescura. Alcanzó el puesto número 4 en la lista Billboard 200 y fue apoyado por los sencillos 'Thank God for Girls', 'Do You Wanna Get High?' y 'King of the World'.