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Álbum de estudio

Road Song

Wes Montgomery
📅 1968🎙 Grabado en los estudios A&R de Nueva York y en Los Ángeles durante el otoño de 1967, en un momento en que Wes Montgomery, tras su explosivo éxito comercial con A Day in the Life, buscaba equilibrar su genio jazzístico con las demandas del pop y el soul que lo habían catapultado a las listas de ventas.🎛 Creed Taylor
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Para 1968, Wes Montgomery ya no era solo un guitarrista de jazz reverenciado por sus colegas; era una estrella pop en toda regla, cortesía de su fichaje por el sello A&M y la producción de Creed Taylor. Tras el éxito de álbumes como California Dreaming y A Day in the Life, Montgomery se encontraba en una encrucijada vital: su pulgar mágico seguía siendo el mismo, pero el repertorio y los arreglos se inclinaban cada vez más hacia un sonido accesible, orquestado y melódico que buscaba conquistar las radios. Road Song nació de esa tensión creativa, en sesiones que se repartieron entre los estudios A&R de Nueva York, la meca del jazz sofisticado, y los estudios de Los Ángeles, donde el sol californiano y el pop psicodélico impregnaban el aire. Montgomery llegaba acompañado de su trío habitual, con el pianista Herbie Hancock, el bajista Ron Carter y el baterista Grady Tate, pero la verdadera estrella invitada era la orquesta de cuerdas y metales arreglada por Don Sebesky, que envolvía cada nota del guitarrista en un manto de terciopelo. Era un disco hecho para ser escuchado en un coche descapotable, con el viento en la cara, pero también para ser analizado por los puristas que aún buscaban la chispa del blues en sus dedos. Montgomery, que siempre había sido un hombre humilde y más dado a tocar que a hablar, confió ciegamente en la visión de Taylor, aunque algunos críticos empezaban a preguntarse si su genio se estaba diluyendo en el mainstream.

Musicalmente, Road Song es un fascinante campo de batalla entre la improvisación jazzística y la producción pop de finales de los sesenta. La canción que da título al disco, 'Road Song', es un tema original de Montgomery que arranca con un groove funky y una melodía pegajosa, pero que pronto se transforma en un vehículo para su característico fraseo en octavas, ese sonido aterciopelado y lleno de autoridad que ningún otro guitarrista ha conseguido igualar. Le sigue una versión de 'Yesterday' de los Beatles, donde la orquesta de Sebesky casi aplasta la intimidad de la guitarra, pero Montgomery, con su tacto exquisito, logra elevarse por encima de las cuerdas como un ave que desafía la tormenta. El punto álgido llega con 'Green Leaves of Summer', un tema de Dimitri Tiomkin que Montgomery convierte en una balada de una belleza desgarradora, con Hancock tejiendo acordes celestiales al piano mientras la guitarra canta con una claridad casi vocal. Pero también hay espacio para el blues más directo, como en 'The Fox', donde el trío se desata y Montgomery demuestra que, aunque estuviera rodeado de violines, su corazón seguía latiendo en los clubes de Indianapolis. La colaboración con Hancock, Carter y Tate es clave: son músicos que entienden el pulso del jazz moderno y que logran que, incluso en los arreglos más recargados, la esencia del swing nunca se pierda. Lo que hace especial a este disco es esa dualidad: es un puente entre el jazz de salón y el pop de masas, un testimonio de cómo un artista puede expandir su lenguaje sin traicionar su alma, aunque algunos oídos puristas se resistan.

El impacto cultural de Road Song es complejo y a menudo malinterpretado. Para el público general, fue la confirmación de que Wes Montgomery era un gigante que podía cruzar fronteras: el disco llegó al puesto número 2 en las listas de jazz de Billboard y se convirtió en un éxito de ventas, ampliando la base de oyentes del jazz a una audiencia que normalmente consumía rock y soul. Pero para la crítica más ortodoxa, este álbum representó el momento en que Montgomery cedió demasiado terreno al pop, un debate que sigue vivo hoy en día entre los aficionados. Sin embargo, con el paso de las décadas, Road Song ha sido reivindicado como una obra que captura el espíritu de su tiempo: finales de los sesenta, cuando el jazz se abría al mundo y el mundo se abría al jazz. La producción de Creed Taylor sentó las bases del sonido 'smooth jazz' que dominaría los años setenta, y la forma en que Montgomery integra la orquesta sin perder su voz es una lección de equilibrio. Trágicamente, este sería uno de los últimos álbumes de estudio de Montgomery, que fallecería solo unos meses después, en junio de 1968, a los 45 años, de un infarto fulminante. Road Song se convirtió así en un epitafio involuntario, un canto de despedida de un hombre que nunca dejó de buscar nuevas formas de hacer cantar su guitarra. Hoy, al escucharlo, uno no puede evitar sentir una mezcla de alegría y melancolía: la alegría de un músico en la cima de su popularidad, y la melancolía de saber que esa carretera, por más bella que fuera, llegaba a su fin.

Grabado enGrabado en los estudios A&R de Nueva York y en Los Ángeles durante el otoño de 1967, en un momento en que Wes Montgomery, tras su explosivo éxito comercial con A Day in the Life, buscaba equilibrar su genio jazzístico con las demandas del pop y el soul que lo habían catapultado a las listas de ventas.
ProducciónCreed Taylor
SelloA&M Records