American Soul Man fue el decimoséptimo y último álbum de estudio de Wilson Pickett, lanzado en 1987 por Motown Records. Fue su único álbum para el sello, que intentó revitalizar su carrera en la era del funk y el dance.
El álbum fue grabado en varios estudios de Nueva York y Memphis, con producción de Jon Tiven y Sally Tiven. Incluye versiones de clásicos del soul y canciones originales, con un sonido más moderno orientado al pop.
Aunque no generó grandes ventas, el sencillo Love Never Let Me Go tuvo cierta difusión en radios de soul. El álbum es recordado como un cierre digno de su carrera discográfica, mostrando su voz aún potente.