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Álbum de estudio

Right On

Wilson Pickett
📅 1970🎙 Grabado a finales de 1969 en los legendarios Muscle Shoals Sound Studio en Sheffield, Alabama, y en los A&R Studios de Nueva York, en un momento en que Wilson Pickett, ya consagrado como el 'Wicked Pickett' del soul sureño, buscaba renovar su sonido tras una década de éxitos con Stax y Atlantic, enfrentando los cambios del soul hacia el funk y la psicodelia.🎛 Wilson Pickett y Dave Crawford
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Para 1970, Wilson Pickett era una fuerza imparable del soul, un torbellino de voz rasposa y entrega desgarradora que había definido el sonido de mediados de los sesenta con clásicos como 'In the Midnight Hour' y '634-5789'. Pero el final de la década traía vientos de cambio: el funk de James Brown y el soul psicodélico de Sly Stone empezaban a dominar las listas, y Pickett, siempre ambicioso, sabía que debía evolucionar sin perder su esencia. 'Right On' nació en ese cruce de caminos, un intento de fusionar su raíz gospel y R&B con los ritmos más densos y politizados que empezaban a sonar. Las sesiones se dividieron entre el calor húmedo de Muscle Shoals, donde los Swampers, esa banda de sesión legendaria, aportaron su groove terroso, y la energía más urbana de Nueva York, donde músicos de sesión de la talla del baterista Bernard Purdie y el guitarrista Cornell Dupree dieron un toque más sofisticado. Pickett, que siempre había sido un intérprete visceral, se involucró en la producción por primera vez junto a Dave Crawford, un joven tecladista de Atlanta que entendía el nuevo pulso del soul, y el resultado fue un álbum que respiraba transición, con un sonido más seco, más funky, y una actitud más callejera que sus trabajos anteriores.

Musicalmente, 'Right On' es un puente sólido entre el soul clásico de los sesenta y el funk setentero que estaba por explotar, con una producción que privilegia los ritmos sincopados y las líneas de bajo gruesas sobre los arreglos de vientos que habían sido marca registrada de Pickett. El álbum abre con 'She Said Yes', un tema que arranca con un riff de guitarra cortante y una sección rítmica que suena a motor caliente, y donde la voz de Pickett, siempre al borde del grito, se vuelve más controlada, más sensual. La canción más conocida del disco es 'Cole, Cooke & Redding', un homenaje explícito a tres titanes caídos (Nat King Cole, Sam Cooke y Otis Redding) que Pickett canta con una mezcla de reverencia y desafío, como reclamando su lugar en ese panteón; el arreglo es minimalista, casi un lamento de iglesia, con un piano que marca el compás como un latido. Otra joya es 'Sugar Sugar', una versión sorprendente del hit de The Archies que Pickett transforma en un funk sucio y terrenal, despojándolo de su inocencia pop y convirtiéndolo en un grito de lujuria. Las colaboraciones son clave: los Swampers en Alabama le dan a temas como 'Don't Cry No More' una base de blues pantanoso, mientras que en Nueva York, el saxo de King Curtis y la trompeta de Joe Newman añaden capas de textura que elevan el disco por encima de la simple fórmula del soul. Lo que hace especial a 'Right On' es esa tensión constante entre la tradición y la innovación, un artista en su madurez que no teme jugar con nuevos sonidos pero que nunca abandona la emoción cruda que lo hizo leyenda.

El impacto de 'Right On' fue inmediato pero contenido: alcanzó el puesto 11 en las listas de R&B y el 62 en el Billboard 200, y generó sencillos como 'She Said Yes' y 'Sugar Sugar' que sonaron en las radios negras, pero no logró el éxito masivo de sus trabajos anteriores, en parte porque el público aún asociaba a Pickett con el sonido más tradicional de mediados de los sesenta. Sin embargo, con el tiempo, este álbum ha sido reivindicado como una obra de transición crucial que muestra a un artista luchando por mantenerse relevante sin perder su alma, un reflejo de un momento en que el soul se fragmentaba en mil direcciones. Su legado reside en esa honestidad: 'Right On' no es un disco de grandes himnos, sino un documento de un hombre que entendía que el cambio era inevitable y que prefirió abrazarlo a quedarse estancado. Para los amantes del género, es una pieza clave que conecta el Stax de los sesenta con el funk de los setenta, y canciones como 'Cole, Cooke & Redding' se han convertido en un himno oficioso para los que saben que el soul es una cadena de gigantes que se pasan la antorcha. En la historia de la música americana, este álbum importa porque demuestra que incluso los artistas más emblemáticos pueden encontrar nuevas formas de expresar su verdad, y que el verdadero espíritu del soul no está en los hits, sino en la capacidad de reinventarse sin traicionarse.

Grabado enGrabado a finales de 1969 en los legendarios Muscle Shoals Sound Studio en Sheffield, Alabama, y en los A&R Studios de Nueva York, en un momento en que Wilson Pickett, ya consagrado como el 'Wicked Pickett' del soul sureño, buscaba renovar su sonido tras una década de éxitos con Stax y Atlantic, enfrentando los cambios del soul hacia el funk y la psicodelia.
ProducciónWilson Pickett y Dave Crawford
SelloAtlantic Records