Ao Vivo es un álbum de Djavan lanzado en 1999. Grabado en Grabado en 1999 en los estudios Power Light, en Río de Janeiro, y en los estudios de la casa de Djavan en Maceió, durante una fase de madurez artística donde el músico alagoano buscaba expandir su sonido hacia fusiones más contemporáneas sin perder su esencia.. Producción a cargo de Djavan y Liminha. Escuchalo completo en LyricStream.
A finales de los años 90, Djavan ya era una leyenda viva de la música brasileña, con una carrera consolidada que mezclaba samba, jazz y pop con una poesía sofisticada. Linha do Equador surgió de la necesidad del artista de explorar nuevos territorios sonoros, alejándose ligeramente del formato más acústico de discos anteriores. Grabado entre Río de Janeiro y Maceió, el álbum contó con la producción de Liminha, un veterano que supo darle un toque moderno sin descaracterizar la identidad de Djavan. Las sesiones fueron intensas y colaborativas, con músicos de primer nivel como el baterista Kiko Freitas y el bajista Arthur Maia.
El sonido de Linha do Equador es una amalgama de ritmos afrobrasileños, funk y electrónica sutil, con canciones que transitan entre la sensualidad y la melancolía. Temas como Açaí se convirtieron en himnos instantáneos, con su estructura rítmica hipnótica y la voz inconfundible de Djavan. Otras joyas como Oceano y Linha do Equador muestran su habilidad para crear melodías complejas pero accesibles, mientras que la colaboración con el guitarrista norteamericano Mike Landau en algunas faixas aporta un color internacional. La producción, limpia y detallista, resalta los arreglos de cuerdas y los sintetizadores que envuelven cada canción.
Este disco marcó un punto de inflexión en la carrera de Djavan, demostrando que podía renovarse sin traicionar su legado, y fue aclamado por la crítica como uno de los mejores de su década. Linha do Equador reforzó su influencia en la música popular brasileña, inspirando a una nueva generación de músicos a fusionar tradición y modernidad. Canciones como Açaí se convirtieron en clásicos instantáneos en la voz de otros artistas y en las radios, asegurando su lugar en el cancionero nacional. Hoy es recordado como un álbum que captura el cruce entre el milenio y la eterna búsqueda de identidad sonora de su creador.