Mata Virgem es un álbum de Raul Seixas lanzado en 1978. Grabado en Grabado en 1978 en los estudios de la CBS en Río de Janeiro, en un período de efervescencia creativa y personal para Raul Seixas, quien tras su separación de la Sociedade da Grã-Ordem Kavernista buscaba redefinir su sonido.. Producción a cargo de Raul Seixas y Marco Mazzola. Escuchalo completo en LyricStream.
En 1978, Raul Seixas atravesaba una etapa de transición tras disolver su sociedad con Paulo Coelho y la Sociedade da Grã-Ordem Kavernista, buscando un sonido más directo y menos conceptual. 'Sapato 36' surgió como un álbum de rock and roll crudo y sin concesiones, grabado en los estudios CBS de Río de Janeiro con músicos de sesión de primer nivel. El disco refleja la urgencia de un artista que quería reconectar con el público sin perder su esencia contestataria, en un momento de censura y represión de la dictadura militar brasileña. La grabación fue intensa y rápida, con Raul imponiendo su visión de un rock minimalista y visceral.
El sonido de 'Sapato 36' es seco y directo, con guitarras afiladas y una batería contundente que recuerda al rockabilly y al blues de los años 50, pero con la ironía y la acidez características de Seixas. Canciones como 'Sapato 36', 'Ouro de Tolo' y 'A Maçã' se convirtieron en himnos instantáneos, combinando letras filosóficas con un ritmo bailable y desenfadado. El álbum no cuenta con colaboraciones estelares, sino que se apoya en la química de músicos como el guitarrista Rick Ferreira, quien aportó un sonido de guitarra slide fundamental. La producción de Marco Mazzola y el propio Raul logró capturar la energía de una banda en vivo, sin artificios de estudio.
Aunque inicialmente fue recibido con cierta frialdad por la crítica, 'Sapato 36' se revalorizó con el tiempo como uno de los discos más auténticos y roqueros de Raul Seixas, alejado de los experimentos de sus trabajos anteriores. Su impacto cultural radica en haber demostrado que el rock brasileño podía ser tan crudo y visceral como el anglosajón, sin perder su identidad tropical y su humor mordaz. Este álbum marcó un punto de inflexión en la carrera de Seixas, consolidándolo como un ícono contracultural que hablaba directamente al pueblo. Hoy es considerado una obra de culto, esencial para entender la evolución del rock nacional en la década de 1970.