Harder Than It Looks es un álbum de Simple Plan lanzado en 2022. Grabado en Grabado entre 2021 y 2022 en los estudios Armoury de Vancouver y en el estudio casero de Pierre Bouvier, durante un periodo en que la banda buscaba reinventarse tras casi dos décadas de carrera.. Producción a cargo de Pierre Bouvier, Chuck Comeau y Jason Lader. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el lanzamiento de 'Taking One for the Team' en 2016, Simple Plan pasó varios años de gira y reflexión, sintiendo la necesidad de canalizar emociones más crudas y personales. La pandemia de COVID-19 les dio el espacio para trabajar en nuevas canciones, y la banda decidió autoeditarse bajo su propio sello para tener control creativo total. Las sesiones se dividieron entre Vancouver y los hogares de los miembros, con Pierre Bouvier y Chuck Comeau asumiendo un rol protagónico en la producción junto al experimentado Jason Lader. El resultado fue un disco que captura la vulnerabilidad y la rabia de una generación que creció con ellos.
'P.S. I Hate You' marca un regreso al sonido pop-punk enérgico de sus primeros trabajos, pero con una producción más pulida y letras que exploran desamor, traición y crecimiento personal. Canciones como el sencillo homónimo y 'The Antidote' destacan por sus estribillos explosivos y guitarras afiladas, mientras que 'Perfectly Broken' muestra una faceta más melódica y reflexiva. El álbum cuenta con la colaboración de la cantante canadiense Ria Mae en el tema 'Never Take Me Alive', añadiendo un contraste vocal interesante. La química entre los miembros se siente renovada, con coros grupales que recuerdan a sus clásicos.
Aunque no alcanzó el éxito masivo de sus álbumes anteriores, 'P.S. I Hate You' fue recibido como un regreso a la esencia de Simple Plan por parte de la crítica y sus seguidores más leales. El disco reafirmó su lugar en la escena pop-punk actual, demostrando que la banda podía evolucionar sin perder su identidad. Su lanzamiento independiente inspiró a otros artistas canadienses a tomar rutas similares, y temas como 'Million Pieces' se convirtieron en himnos para fans que enfrentaban rupturas o crisis existenciales. En definitiva, es un testimonio de madurez y resistencia en una industria que a menudo descarta a las bandas de los 2000.