Háblame de Horror es un álbum de 1280 Almas lanzado en 1993. Grabado en Grabado entre 1992 y 1993 en los estudios de la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, en plena efervescencia del rock subterráneo colombiano, cuando 1280 Almas ya se había consolidado como una de las bandas más importantes de la escena hardcore-punk del país.. Producción a cargo de 1280 Almas y Carlos 'Caco' Gómez. Escuchalo completo en LyricStream.
Para 1993, 1280 Almas ya era un referente del hardcore punk bogotano, con una década de trayectoria y un sonido que fusionaba el punk con ritmos afrocolombianos. El disco 'Háblame de Horror' surgió como una respuesta a la violencia y la represión que vivía Colombia en los años noventa, grabado en los estudios de la Universidad Nacional con la producción de Carlos 'Caco' Gómez, quien ayudó a pulir su energía cruda sin perder la esencia callejera. La banda, liderada por el carismático vocalista Jorge 'El Pelao' González, contó con la formación estable de la época, que incluía a músicos de la escena local que aportaron su experiencia en vivo.
El sonido del álbum es una mezcla explosiva de hardcore punk con influencias de la cumbia y el porro, logrando un estilo único que bautizaron como 'punk tropical'. Canciones como 'Háblame de Horror' y 'El Muerto' se convirtieron en himnos generacionales, con letras que denunciaban la violencia política y social sin perder el humor negro característico de la banda. La colaboración del percusionista Héctor 'Pocho' Rojas añadió una capa rítmica distintiva, mientras que los coros de la cantante invitada María del Pilar 'La Gata' le dieron un contraste melódico a la agresividad del disco.
El impacto de 'Háblame de Horror' fue inmediato en la escena underground colombiana, convirtiéndose en un disco de culto que influenció a generaciones de músicos que buscaron fusionar el rock con sonidos autóctonos. Su legado radica en haber demostrado que el punk podía ser un vehículo para la crítica social sin perder su esencia contestataria, y en haber abierto el camino para que bandas como Los Aterciopelados y Doctor Krápula exploraran fusiones similares. Hoy es considerado un clásico indispensable del rock colombiano, un testimonio sonoro de una época donde la música era resistencia y catarsis.