Futur es un álbum de Booba lanzado en 2012. Grabado en Grabado entre 2011 y 2012 en los estudios de París y en el estudio personal de Booba en Boulogne-Billancourt, en un momento donde el artista buscaba consolidar su reinado en el rap francés tras el éxito de 'Lunatic' y su ruptura con el grupo.. Producción a cargo de Booba, Therapy (2093), Skread, DJ Bellek, Hcue, John Gee, Saydi. Escuchalo completo en LyricStream.
Booba llegaba a 'Top niveau' en la cúspide de su carrera, tras haber redefinido el rap francés con discos como 'Ouest Side' y '0.9'. El álbum surgió en un periodo de intensa actividad creativa, entre giras y disputas mediáticas con otros raperos, y se grabó principalmente en su propio estudio para mantener un control absoluto. Colaboró con productores de confianza como Therapy y Skread, y contó con la participación de artistas como Kaaris, que entonces era su protegido, y el rapero estadounidense Rick Ross en uno de los temas. La grabación refleja una búsqueda de sonidos más oscuros y contundentes, alejándose del rap más melódico de sus inicios.
El sonido de 'Top niveau' es agresivo, minimalista y cargado de sintetizadores graves, con una producción que prioriza los bombos profundos y las atmósferas amenazantes. Canciones icónicas como 'Caramel' y 'Wesh Morray' se convirtieron en himnos de club, mientras que 'Top niveau' y 'Billets verts' mostraron su habilidad para mezclar trap y rap callejero. La colaboración con Rick Ross en 'Turnt Fuck' añadió un toque internacional, y el tema con Kaaris, 'Mamae', anticipó la química que luego explotarían juntos. Booba rapea con una fluidez cortante, alternando entre el argot callejero y referencias a la cultura pop, consolidando su sello de dandi del rap.
El impacto de 'Top niveau' fue inmediato: debutó en el número uno de ventas en Francia y reafirmó a Booba como el rapero más influyente de su generación. El disco marcó un punto de inflexión en la escena, popularizando el sonido trap en el rap francés y estableciendo un estándar de lujo y agresividad que muchos imitarían. Su legado perdura como un clásido del rap callejero de los 2010, y temas como 'Caramel' siguen sonando en las pistas de baile. Además, la tensión entre Booba y Kaaris que se gestó durante esta época, y que explotó años después, añade una capa de mitología al álbum.