OUÏ es un álbum de Camille lanzado en 2017. Grabado en Grabado entre 2016 y 2017 en el estudio personal de Camille en París y en el estudio Ferber, durante un periodo en que la artista buscaba redefinir su identidad sonora tras el éxito experimental de 'Ilo Veyou' (2011) y su incursión en la banda sonora de 'Fleur de tonnerre'.. Producción a cargo de Camille Dalmais y Clément Ducol. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras un silencio discográfico de seis años, Camille regresó en 2017 con 'La France', un álbum concebido como una exploración íntima y política de la identidad francesa. La artista, conocida por su vanguardismo vocal, se encerró con el arreglista Clément Ducol y el ingeniero Renaud Létang en París, donde grabaron la mayoría de las pistas en vivo, capturando la crudeza de una Francia multicultural y contradictoria. El disco nació de la necesidad de responder al clima social posterior a los atentados de 2015, pero sin caer en himnos panfletarios: prefirió el susurro y el ritmo corporal como armas.
Sonoramente, 'La France' es un collage de pop electrónico, chanson, folk y ritmos africanos, con la voz de Camille como instrumento principal, modulada en loops y capas polifónicas. Canciones como 'Sous le ciel de Paris' y 'L.A. France' destacan por su ironía y su crítica sutil al nacionalismo, mientras que 'Le Petit Chevalier' y 'La France (feat. Iggy Pop)' —una colaboración sorprendente con el icono punk— condensan la tensión entre tradición y modernidad. La producción minimalista de Ducol deja espacio a los silencios y a los ruidos cotidianos, como el tintineo de una bicicleta o el murmullo de un mercado.
El álbum fue recibido como un acto de resistencia cultural en un momento de crispación identitaria en Francia, ganando el premio Victoires de la Musique al mejor álbum pop de 2018. Su legado reside en haber reconciliado la chanson francesa con la experimentación global, abriendo camino a una generación de artistas que ya no temen mezclar lo local con lo universal. 'La France' no es un retrato complaciente, sino una pregunta abierta sobre lo que significa ser francés en el siglo XXI, y por eso sigue siendo un disco necesario.