Ce que l'on sème es un álbum de Tryo lanzado en 2008. Grabado en Grabado entre 2007 y 2008 en el estudio La Frette (Francia) y en el estudio Davout (París), en un momento en que Tryo ya se había consolidado como una de las bandas más influyentes del reggae-folk francés, buscando un sonido más político y directo.. Producción a cargo de Tryo y Bénabar (colaboración en producción). Escuchalo completo en LyricStream.
Tryo llegaba a G8 tras varios años de éxito masivo con discos como Grain de Sable y el directo De bouche à oreille, pero también tras un periodo de desgaste y tensiones internas. La banda, compuesta por Guizmo, Christophe Mali, Manu Eveno y Daniel Bravo, decidió tomar un rumbo más combativo, inspirada por la cumbre del G8 de 2007 y las protestas antiglobalización. El álbum se grabó en dos estudios parisinos, con la producción compartida con Bénabar, amigo y músico cercano, lo que aportó una mirada fresca y coral. Las sesiones fueron intensas, con el grupo buscando un equilibrio entre la urgencia política y la calidez acústica que los caracterizaba.
Sonoramente, G8 mantiene la base de reggae y folk acústico de Tryo, pero añade capas de rock, chanson y ritmos latinos, con letras ácidas contra el poder y la globalización. Canciones como L'hymne de nos campagnes y Serre-moi se convirtieron en himnos instantáneos, esta última con una colaboración destacada del cantautor Bénabar en coros y producción. También destaca la balada Le temps qui court, que muestra la vena más íntima del grupo, y el tema instrumental G8, que funciona como interludio sonoro de denuncia. La participación de músicos invitados como el percusionista Paco Séry refuerza la riqueza rítmica del disco.
G8 fue recibido con entusiasmo por la crítica y el público, vendiendo más de 300.000 copias en Francia y consolidando a Tryo como portavoces de una generación crítica con el neoliberalismo. El álbum marcó un punto de inflexión en su carrera, alejándose del tono festivo de sus primeros trabajos para abrazar un compromiso político explícito. Su legado perdura como un documento sonoro de la resistencia cultural francesa de finales de los 2000, y sigue siendo referencia para bandas que buscan fusionar mensaje social con melodías accesibles.