{Awayland} es un álbum de Villagers lanzado en 2013. Grabado en Grabado en 2012 y principios de 2013 en los estudios The Stables, en el condado de Offaly, Irlanda, y en el estudio casero de Conor O'Brien en Dublín, durante un periodo de introspección y experimentación sonora.. Producción a cargo de Conor O'Brien y Tommy McLaughlin. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el éxito de su debut Becoming a Jackal, Villagers, liderado por el cantautor Conor O'Brien, se embarcó en la creación de un segundo álbum que reflejara una madurez artística y una exploración más profunda de la psique humana. O'Brien se recluyó en su estudio casero en Dublín y luego trabajó en The Stables, un antiguo establo convertido en estudio en el campo irlandés, rodeado de naturaleza y silencio. Allí, junto al productor Tommy McLaughlin, dio forma a canciones que nacieron de sesiones solitarias y luego se enriquecieron con arreglos orquestales y electrónicos. El proceso fue lento y meticuloso, con O'Brien buscando capturar la esencia de sus letras crípticas y emocionales.
Set the Tigers Free se aleja del folk-rock íntimo de su predecesor para abrazar un sonido más expansivo y experimental, combinando sintetizadores, samplers y orquestaciones de cuerda con la voz etérea de O'Brien. Canciones como The Waves y Dawning on the Day se convirtieron en himnos de una introspección colectiva, mientras que el tema titular Set the Tigers Free muestra una energía casi punk. El álbum cuenta con la colaboración de músicos como la violinista Cora Venus Lunny y el baterista James Byrne, y la producción de McLaughlin aporta una textura cinematográfica que envuelve cada canción en un aura de misterio y vulnerabilidad.
Aunque no alcanzó el impacto comercial de su debut, Set the Tigers Free fue aclamado por la crítica como un paso audaz y coherente en la evolución de Villagers, consolidando a O'Brien como uno de los compositores más lúcidos de la escena irlandesa. El disco influyó en una generación de músicos que buscaban fusionar lo orgánico con lo electrónico, y su legado perdura como un testimonio de la capacidad del arte para explorar la fragilidad humana. En un momento donde la música irlandesa comenzaba a diversificarse, este álbum demostró que la introspección podía ser tan poderosa como la protesta o el folk tradicional.