Becoming a Jackal es un álbum de Villagers lanzado en 2010. Grabado en Grabado en 2009 entre los estudios del productor Tommy McLaughlin en Donegal y el hogar de Conor O'Brien en Dublín, durante un período de transición en el que O'Brien dejaba atrás su trabajo como enfermero para dedicarse por completo a la música.. Producción a cargo de Tommy McLaughlin. Escuchalo completo en LyricStream.
Conor O'Brien, líder de Villagers, emergió de las cenizas de su anterior banda The Immediate tras un período de introspección personal y profesional. Habiendo trabajado como enfermero en Dublín, O'Brien canalizó sus experiencias de vida en canciones que luego conformarían Becoming a Jackal, su debut como solista. El disco fue grabado con la colaboración del productor Tommy McLaughlin en su estudio de Donegal, un entorno rural que permitió un sonido íntimo y orgánico. La grabación también incluyó sesiones en la casa de O'Brien, donde pulió los arreglos con un grupo reducido de músicos.
El sonido del álbum combina folk introspectivo con arreglos orquestales y toques de indie rock, creando paisajes sonoros que oscilan entre lo frágil y lo grandioso. La canción homónima Becoming a Jackal se convirtió en un himno generacional gracias a su letra críptica y su crescendo emocional, mientras que temas como The Pact (I'll Be Your Fever) y Home muestran la habilidad de O'Brien para tejer narrativas poéticas. El álbum contó con la colaboración del multiinstrumentista James Byrne y la vocalista Cathy Davey, quienes aportaron texturas corales y percusivas que enriquecieron el sonido.
Becoming a Jackal fue aclamado por la crítica como uno de los debuts más importantes del folk irlandés de la década, obteniendo una nominación al prestigioso Mercury Prize en 2010. Su impacto trascendió las fronteras de Irlanda, colocando a Villagers en el mapa internacional y abriendo paso a una nueva camada de artistas irlandeses que mezclaban tradición y modernidad. El disco es recordado por su honestidad emocional y su capacidad para transformar lo cotidiano en algo universal, consolidando a O'Brien como una de las voces más lúcidas de su generación.