Una tribù che balla es un álbum de Jovanotti lanzado en 1991. Grabado en Grabado entre finales de 1990 y principios de 1991 en los estudios Condulmer de Mogliano Veneto y en el estudio Sorriso de Milán, durante un período en que Jovanotti buscaba desprenderse de su imagen de animador juvenil para explorar sonidos más maduros y letras introspectivas.. Producción a cargo de Jovanotti y Michele Centonze. Escuchalo completo en LyricStream.
A principios de los 90, Jovanotti era ya un fenómeno pop en Italia gracias a hits bailables como 'Gimme Five' y 'È qui la festa?', pero sentía la necesidad de evolucionar. 'Volo' nació de un viaje a la India que lo marcó profundamente y de su creciente interés por la espiritualidad y la conciencia social. El disco se gestó en los estudios Condulmer de Mogliano Veneto y en el estudio Sorriso de Milán, con la colaboración del productor Michele Centonze y músicos como el guitarrista Paolo Baglioni. Fue un punto de inflexión en el que el artista rompió con el sonido bailable de sus inicios para abrazar un estilo más reflexivo y orgánico.
El sonido de 'Volo' fusiona pop-rock con influencias étnicas, reggae y funk, destacando por el uso de samples y una producción más cuidada que en trabajos anteriores. Canciones como 'Non m'annoio' y 'La linea d'ombra' muestran una lírica más madura, mientras que 'Volo' y 'Il cielo' se convirtieron en himnos generacionales. El álbum cuenta con la colaboración del rapero y amigo Sottotono, y la participación del percusionista brasilero Carlinhos Brown en algunos temas, lo que le dio un aire multicultural. La voz de Jovanotti se vuelve más versátil, alternando entre el rap y el canto melódico con una naturalidad que anticipa su estilo posterior.
Considerado el álbum de la transición artística de Jovanotti, 'Volo' marcó el inicio de su etapa como cantautor comprometido, influyendo en toda una generación de músicos italianos que buscaban fusionar entretenimiento con contenido social. Su éxito comercial (más de 300.000 copias vendidas) demostró que el público estaba listo para un pop más reflexivo, y temas como 'Non m'annoio' se convirtieron en himnos de la juventud italiana de los 90. Hoy se le reconoce como un disco clave para entender la evolución del pop italiano hacia un sonido más global y consciente, sentando las bases para obras posteriores como 'Lorenzo 1994' y 'Capo Horn'.