Soul Notes es un álbum de Aurea lanzado en 2012. Grabado en Grabado entre 2011 y 2012 en los estudios Vale de Lobos (Sintra, Portugal) y en los estudios Namouche (Lisboa), durante un período de consolidación artística en que Aurea buscaba expandir su sonido más allá del soul y el R&B que la habían lanzado a la fama.. Producción a cargo de Nuno Rafael y Aurea. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el éxito de su álbum debut homónimo en 2010, que la convirtió en una de las voces más prometedoras del soul portugués, Aurea se embarcó en la creación de Dreaming Alive con la intención de madurar su propuesta. El disco fue gestado en un ambiente de colaboración intensa con el productor Nuno Rafael, quien ya había trabajado con artistas como Rui Veloso y Ana Moura. Las sesiones se repartieron entre el estudio Vale de Lobos, en la región de Sintra, y el histórico estudio Namouche en Lisboa, donde se buscó capturar una energía más orgánica y en vivo. La cantante participó activamente en la composición, coescribiendo la mayoría de los temas junto a letristas como Mikkel Solnado y Rui Fingers.
Dreaming Alive se aleja del soul más contenido de su primer trabajo para abrazar un pop-rock con matices electrónicos y toques de funk, manteniendo siempre su potente voz como eje central. Canciones como Busy (for Me) y Scratch My Back se convirtieron en himnos radiofónicos en Portugal, mientras que temas como No More y la balada I Didn't Mean It mostraron su versatilidad emocional. El álbum contó con la colaboración del guitarrista y compositor Nuno Rafael, quien también aportó arreglos de cuerdas, y del baterista Alexandre Frazão, dándole un pulso más vibrante a las grabaciones. La producción cuidada y los estribillos pegadizos lograron un equilibrio entre la accesibilidad pop y la profundidad vocal que caracteriza a Aurea.
Dreaming Alive fue un paso clave en la carrera de Aurea, consolidándola como una de las artistas femeninas más importantes de la música portuguesa contemporánea. El disco alcanzó el puesto número 1 en las listas de ventas en Portugal y recibió disco de platino, demostrando que su propuesta podía evolucionar sin perder conexión con el público. Más allá de los números, el álbum representó la transición de una promesa del soul a una cantante capaz de dominar géneros más amplios, influyendo en una nueva generación de artistas portugueses que buscaban fusionar lo local con sonidos internacionales. Su legado reside en haber demostrado que la música portuguesa podía competir en calidad y frescura con los mercados anglosajones, manteniendo una identidad propia.