Fado es un álbum de Carminho lanzado en 2009. Grabado en Grabado en Lisboa entre 2008 y 2009, en los estudios Valentim de Carvalho, durante un período en que Carminho, hija de la legendaria fadista Teresa Siqueira, buscaba afirmar su propia identidad dentro de la tradición del fado, tras años de formación clásica y una temprana exposición al género.. Producción a cargo de Diogo Clemente. Escuchalo completo en LyricStream.
Carminho, nacida en el seno de una familia profundamente ligada al fado, lanzó su álbum debut 'Fado' en 2009, cuando tenía apenas 24 años. El disco surgió como una declaración de principios: honrar la tradición heredada de su madre, Teresa Siqueira, pero también abrirse a nuevas sonoridades. Grabado en los emblemáticos estudios Valentim de Carvalho en Lisboa, contó con la producción de Diogo Clemente, un guitarrista y compositor clave en la renovación del género. Las sesiones fueron intensas y colaborativas, con músicos que respiraban fado en cada nota, como el guitarrista portugués José Manuel Neto.
El sonido de 'Fado' es un equilibrio perfecto entre la pureza clásica del fado de Lisboa y una sensibilidad contemporánea que evita lo superfluo. Canciones como 'Fado do Encontro' y 'Saudade de Ti' muestran una voz cristalina y llena de matices, capaz de transmitir la profunda melancolía del género sin caer en el exceso dramático. Destaca la colaboración con el poeta y letrista Tiago Torres da Silva, cuyas letras aportan un aire moderno a la tradición. Además, la inclusión de composiciones propias de Carminho, como 'A Seda do Fado', reveló a una artista que no solo interpreta, sino que crea.
El impacto de 'Fado' fue inmediato en Portugal, convirtiendo a Carminho en una de las voces más prometedoras de su generación y renovando el interés por el fado entre el público joven. El álbum no solo vendió miles de copias, sino que recibió elogios de la crítica por su autenticidad y elegancia, consolidando a Carminho como heredera legítima de la tradición. Su legado radica en haber demostrado que el fado podía ser a la vez antiguo y nuevo, sin perder su esencia, abriendo camino para que artistas como ella misma, Mariza o Ana Moura expandieran los límites del género en el siglo XXI.