Everyday Life es un álbum de Coldplay lanzado en 2019. Grabado en Grabado entre 2018 y 2019 en The Bakery y The Beehive (Londres), además de sesiones en Malibú y Los Ángeles, durante un período en que Coldplay exploraba una transición hacia sonidos más experimentales y personales tras el éxito masivo de A Head Full of Dreams.. Producción a cargo de Markus Dravs, Rik Simpson, Daniel Green, Bill Rahko. Escuchalo completo en LyricStream.
En 2019, Coldplay se encontraba en una encrucijada creativa, buscando alejarse del pop radiante de sus discos anteriores para abrazar texturas más íntimas y eclécticas. Kaleidoscope nació como un EP que acompañaba la gira de A Head Full of Dreams, pero pronto se convirtió en un proyecto independiente, grabado en los estudios caseros de la banda en Londres y en sesiones con productores de confianza en California. El grupo trabajó con Markus Dravs y Rik Simpson, quienes ya habían colaborado en Viva la Vida, para capturar una atmósfera que combinara el folk acústico con electrónica ambiental. La grabación se extendió por varios meses, con Chris Martin experimentando con letras más introspectivas inspiradas en la paternidad y la incertidumbre global.
El sonido de Kaleidoscope es una amalgama de guitarras acústicas, sintetizadores etéreos y ritmos downtempo, con una producción que prioriza la calidez sobre la grandiosidad. Canciones como Orphans destacan por su ritmo contagioso y su mensaje sobre refugiados, mientras que Arabesque sorprende con una sección de vientos y un solo de saxofón que evoca a Talking Heads. La colaboración con la cantante nigeriana Tiwa Savage en la versión extendida de Orphans añade un matiz afrobeat, y la balada Daddy se convierte en el momento más desgarrador del álbum, con una letra que Martin dedicó a su hija. El EP cierra con una versión de Cry Cry Cry de Johnny Cash, reinterpretada con un minimalismo casi fantasmal.
Aunque Kaleidoscope no alcanzó el impacto comercial de discos anteriores, fue recibido como un respiro auténtico en la discografía de Coldplay, demostrando que la banda aún podía sorprender sin recurrir a los estadios. Su exploración de temas como el desplazamiento y la vulnerabilidad resonó en un momento político tenso, y la crítica destacó su cohesión a pesar de ser un EP. El proyecto allanó el camino para el enfoque más experimental de Everyday Life, lanzado meses después, y consolidó a Coldplay como una banda capaz de reinventarse sin perder su esencia. Hoy, Kaleidoscope se recuerda como una joya de culto que capturó un instante de transición y honestidad en la carrera del grupo.