Tarkus es un álbum de Emerson, Lake & Palmer lanzado en 1971. Grabado en Grabado entre junio y julio de 1970 en los estudios Advision de Londres, en un momento de efervescencia creativa para el supergrupo, que recién había formado su alineación clásica con Greg Lake, Keith Emerson y Carl Palmer.. Producción a cargo de Emerson, Lake & Palmer. Escuchalo completo en LyricStream.
Emerson, Lake & Palmer surgió a finales de 1969 como un supergrupo formado por Keith Emerson (proveniente de The Nice), Greg Lake (ex King Crimson) y Carl Palmer (de Atomic Rooster). Su álbum debut homónimo se grabó en los estudios Advision de Londres en el verano de 1970, apenas meses después de su primera gira británica. El disco fue producido por la propia banda, con Greg Lake también como ingeniero, y contó con la colaboración del arreglista John Mayer en algunos pasajes orquestales. La canción que da título al álbum, 'Knife-Edge', es una adaptación de un tema del compositor checo Leoš Janáček, mostrando desde el inicio la ambición clásica del trío.
El sonido del disco combina rock progresivo con influencias de música clásica, jazz y blues, destacando por el virtuosismo técnico de Emerson en el órgano Hammond y el Moog, la voz melódica y el bajo de Lake, y la batería precisa de Palmer. Temas como 'Lucky Man' (con su famoso solo de Moog) y 'Take a Pebble' se convirtieron en clásicos instantáneos, mientras que 'The Barbarian' y 'Knife-Edge' mostraban arreglos complejos y cambios de tempo abruptos. La colaboración con el letrista Peter Sinfield (ex King Crimson) en algunas canciones aportó un toque lírico distintivo. La producción es limpia y potente, capturando la energía en vivo del grupo.
El álbum debut de ELP fue un éxito comercial y de crítica en el Reino Unido, alcanzando el número 4 en las listas británicas y estableciendo al grupo como pioneros del rock progresivo. Su fusión de rock y música clásica abrió camino para bandas como Yes y Genesis, y su enfoque en el virtuosismo instrumental influyó en generaciones de músicos. Canciones como 'Lucky Man' se convirtieron en himnos de la radio FM, mientras que 'Knife-Edge' demostró que el rock podía ser tan complejo como una suite clásica. Este disco sigue siendo una piedra angular del género y una muestra del exceso y la ambición creativa de principios de los setenta.