Savage (Songs from a Broken World) es un álbum de Gary Numan lanzado en 2017. Grabado en Grabado en 2016 en los estudios The Cage, en Bath, Inglaterra, durante un período de renovación creativa para Gary Numan tras el éxito de su álbum anterior 'Splinter (Songs from a Broken Mind)'.. Producción a cargo de Gary Numan y Ade Fenton. Escuchalo completo en LyricStream.
A mediados de la década de 2010, Gary Numan experimentó un renacimiento artístico y comercial, impulsado por la aclamación de 'Splinter' y una nueva generación de seguidores atraída por su sonido oscuro y electrónico. 'Where I Can Never Be' surgió de sesiones de composición en su estudio casero, donde Numan canalizó su fascinación por la ciencia ficción, la soledad y la tecnología en un disco conceptualmente ambicioso. Grabó principalmente en Bath, colaborando estrechamente con el productor Ade Fenton, quien ya había trabajado con él en álbumes anteriores, y contó con la participación del baterista Jamie Kime y el tecladista Steve Harris para darle una textura más orgánica a las pistas.
El sonido del álbum combina los sintetizadores industriales característicos de Numan con guitarras ásperas y ritmos mecánicos, creando una atmósfera opresiva y cinematográfica que recuerda a sus trabajos de los años 90 pero con una producción moderna y pulida. Canciones como 'The End of Things' y 'Where I Can Never Be' destacan por sus letras introspectivas y melodías hipnóticas, mientras que 'My Name Is Ruin' se convirtió en un himno de culto gracias a su riff implacable y la voz fría y distante de Numan. El disco no cuenta con colaboraciones vocales externas, pero la instrumentación se enriquece con arreglos de cuerdas sintéticas y samples que refuerzan su narrativa distópica.
Aunque no alcanzó el éxito masivo de sus primeros trabajos, 'Where I Can Never Be' fue recibido con entusiasmo por la crítica especializada y consolidó a Numan como un pionero del synth-pop oscuro y el industrial, influyendo en bandas como Nine Inch Nails y en la escena electrónica alternativa. El álbum representa una meditación sobre el aislamiento en la era digital, un tema que resonó con fuerza en un momento de creciente dependencia tecnológica, y su legado perdura como una obra coherente y madura dentro de su extensa discografía. Para los seguidores de Numan, es una pieza clave que demuestra su capacidad para reinventarse sin perder su esencia, y para el público general, una puerta de entrada a su universo sonoro único.