...And Then There Were Three... es un álbum de Genesis lanzado en 1978. Grabado en Grabado entre septiembre y octubre de 1977 en los estudios Relight Studios en Hilvarenbeek, Países Bajos, con mezclas adicionales en los Trident Studios de Londres, en un período de transición donde Genesis buscaba consolidar su sonido progresivo tras la partida de Peter Gabriel y el éxito de 'A Trick of the Tail'.. Producción a cargo de David Hentschel y Genesis. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras la salida de Peter Gabriel en 1975, Genesis se reconfiguró con Phil Collins como vocalista principal y logró un notable éxito con 'A Trick of the Tail' y 'Wind & Wuthering'. Para su octavo álbum de estudio, la banda buscó un enfoque más experimental y atmosférico, alejándose de las estructuras progresivas épicas. El título 'Unquiet Slumbers for the Sleepers…' es una frase tomada de la novela 'The Hobbit' de J.R.R. Tolkien, reflejando la fascinación del grupo por la literatura fantástica. Las sesiones de grabación se realizaron en los Relight Studios, un entorno rural en los Países Bajos que permitió a la banda explorar sonidos más etéreos y texturas orquestales.
El álbum presenta un sonido más oscuro y minimalista que sus predecesores, con teclados melancólicos de Tony Banks y guitarras acústicas de Steve Hackett, quien dejó la banda poco después de su lanzamiento. Canciones como 'Many Too Many' y 'Follow You Follow Me' destacan por su accesibilidad melódica, mientras que 'Burning Rope' y la suite instrumental 'Unquiet Slumbers for the Sleepers… / …In That Quiet Earth' muestran la sofisticación progresiva del grupo. La colaboración con el violinista Graham Smith y el uso de un Mellotron aportan una atmósfera onírica y sombría que define el carácter del disco.
Aunque inicialmente recibido con críticas mixtas por su tono más contenido, el álbum ha sido revalorizado como una pieza clave en la evolución de Genesis hacia un sonido más pop y accesible, anticipando su éxito masivo en los años ochenta. Temas como 'Follow You Follow Me' se convirtieron en un hit radial y marcaron un giro hacia canciones más cortas y directas. Su legado reside en ser el último trabajo de Genesis con Steve Hackett, cerrando una era de exploración progresiva y abriendo la puerta a una nueva fase comercial que definiría a la banda en la década siguiente.