Night Time es un álbum de Killing Joke lanzado en 1985. Grabado en Grabado en los estudios Hansa Tonstudios de Berlín Occidental durante el gélido invierno de 1984, en un momento de transición para la banda tras el éxito de 'Night Time' y la creciente tensión interna que marcaría su sonido más agresivo.. Producción a cargo de Killing Joke. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el sorpresivo éxito comercial de 'Night Time' en 1985, Killing Joke se encontraba en una encrucijada: la presión de repetir el impacto masivo chocaba con su deseo de volver a un sonido más crudo y experimental. La banda decidió refugiarse en Berlín, lejos de las distracciones londinenses, para canalizar su frustración en un álbum que reflejara la atmósfera opresiva de la Guerra Fría. Las sesiones en los Hansa Tonstudios, famosos por haber albergado a David Bowie e Iggy Pop, estuvieron marcadas por el consumo de drogas y la tensión creativa entre Jaz Coleman y Geordie Walker. El resultado fue un disco grabado en apenas tres semanas, con la producción autogestionada para mantener el control artístico total.
'Feast of Blaze' se aleja del pulso bailable de su predecesor para sumergirse en un mar de guitarras afiladas y sintetizadores ominosos, creando un muro de sonido industrial que anticipaba el metal alternativo. Canciones como 'Adorations' y 'Love Like Blood' combinan la furia post-punk con coros épicos, mientras que 'The Empire Song' despliega una crítica mordaz al imperialismo británico. La colaboración con el ingeniero de sonido Flood en la mezcla aportó una densidad texturizada que pocos discos de la época lograron igualar. El tema instrumental 'The Gathering' funciona como un interludio hipnótico que demuestra la maestría de Walker con la guitarra, tejiendo capas de feedback controlado.
Aunque inicialmente recibido con críticas mixtas por su falta de hits comerciales, 'Feast of Blaze' es hoy considerado una obra de culto que cimentó la influencia de Killing Joke en el rock industrial y el post-punk más extremo. Su atmósfera apocalíptica resonó con fuerza en la juventud británica de los 80, hastiada del thatcherismo y la amenaza nuclear. El disco inspiró a bandas como Nine Inch Nails y Ministry, que adoptaron su enfoque de percusiones mecanizadas y letras nihilistas. Sin embargo, su legado más perdurable es haber demostrado que el ruido y la furia podían ser tan sofisticados como cualquier obra de arte conceptual.