Misplaced Childhood es un álbum de Marillion lanzado en 1985. Grabado en Grabado a lo largo de 1984 y principios de 1985 en los Marquee Studios de Londres, durante un período de transición para Marillion tras el éxito de 'Fugazi' y antes de la consolidación del sonido neo-progresivo que definiría su obra posterior.. Producción a cargo de Chris Kimsey. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el impacto de su segundo álbum 'Fugazi', Marillion se embarcó en la creación de 'Jigsaw' con la intención de pulir su sonido sin perder la esencia teatral que los caracterizaba. La banda trabajó intensamente en los Marquee Studios de Londres, un espacio que ya conocían, pero esta vez bajo la producción de Chris Kimsey, famoso por su trabajo con Rolling Stones. El guitarrista Steve Rothery y el vocalista Fish lideraron las sesiones de composición, buscando un equilibrio entre la épica progresiva y una accesibilidad más directa. La grabación fue un proceso meticuloso que reflejó la creciente ambición del grupo por conquistar tanto al público underground como a las listas de éxitos.
El sonido de 'Jigsaw' se mueve entre la grandilocuencia sinfónica de teclados y guitarras y la urgencia emocional de la voz de Fish, con canciones como 'The Last Straw' y 'Freaks' que muestran su habilidad para construir climas densos y narrativos. Destaca la colaboración del tecladista Mark Kelly, cuyos arreglos aportan capas de textura que envuelven cada tema, mientras que la sección rítmica de Pete Trewavas y Ian Mosley sostiene cambios de tempo complejos. Temas como 'Jigsaw' (la canción homónima) condensan la esencia del álbum: letras crípticas sobre la fragmentación social y melodías que oscilan entre la melancolía y la furia. El disco también incluye una versión de 'Heart of Lothian' que se convertiría en un clásico en vivo.
Aunque inicialmente recibido con críticas mixtas por alejarse ligeramente de la crudeza de sus primeros trabajos, 'Jigsaw' fue revalorado con el tiempo como un puente crucial entre el rock progresivo clásico y el sonido más pulido que Marillion desarrollaría en discos posteriores. Su impacto cultural se siente en la escena del rock británico de los ochenta, donde demostró que el género podía adaptarse a la era del pop sintético sin perder su alma. Hoy es considerado un tesoro oculto por los seguidores de la banda, un disco que captura un momento de transición y riesgo artístico en una época dominada por el synth-pop y el glam metal.