Straight Between the Eyes es un álbum de Rainbow lanzado en 1982. Grabado en Grabado entre finales de 1981 y principios de 1982 en los estudios Sweet Silence de Copenhague, Dinamarca, durante un período de transición para Rainbow, con Ritchie Blackmore buscando un sonido más accesible tras la salida del vocalista Graham Bonnet.. Producción a cargo de Ritchie Blackmore y Roger Glover. Escuchalo completo en LyricStream.
A principios de los años ochenta, Rainbow se encontraba en una encrucijada: Ritchie Blackmore había decidido abandonar el hard rock épico de sus primeros discos para abrazar un sonido más melódico y orientado al pop rock, buscando conquistar las radios estadounidenses. Tras la partida de Graham Bonnet, Blackmore y el bajista Roger Glover reclutaron al vocalista Joe Lynn Turner, cuyo estilo más suave y comercial encajaba perfectamente con la nueva dirección. El álbum 'Can't Happen Here' se gestó en los estudios Sweet Silence de Copenhague, con la producción compartida entre Blackmore y Glover, quienes también contaron con el tecladista David Rosenthal y el baterista Bobby Rondinelli para dar forma a un sonido más pulido y accesible.
El disco se aleja del metal grandilocuente de obras anteriores como 'Rising' o 'Long Live Rock 'n' Roll', abrazando un AOR melódico con guitarras menos agresivas y estribillos pegajosos. Canciones como 'Can't Happen Here' y 'Jealous Lover' muestran a un Rainbow más contenido, pero con la inconfundible firma de Blackmore en los solos, mientras que 'Tearin' Out My Heart' y 'All Night Long' apuntan directamente a las pistas de baile. La colaboración con Turner resultó clave para definir la nueva identidad del grupo, aunque algunos críticos señalaron que el álbum carecía de la energía visceral de sus predecesores.
Aunque 'Can't Happen Here' no alcanzó el éxito masivo que Rainbow esperaba en Estados Unidos, se convirtió en un disco de culto entre los seguidores de la banda, representando un punto de inflexión en su evolución sonora. Su legado radica en haber allanado el camino para el álbum siguiente, 'Straight Between the Eyes', que sí logró un impacto comercial significativo, y en mostrar la capacidad de Blackmore para adaptarse a las tendencias sin perder su identidad. Hoy es recordado como un experimento valiente que dividió a la crítica pero que, con el tiempo, ha sido revalorizado como una pieza clave en la transición del hard rock de los setenta al rock melódico de los ochenta.