Softs es un álbum de Soft Machine lanzado en 1976. Grabado en Grabado durante 1975 y principios de 1976 en los estudios CBS de Londres y en los estudios The Manor de Oxfordshire, en un periodo de transición donde Soft Machine ya había abandonado su etapa más psicodélica y jazz progresivo para explorar texturas más electrónicas y funk.. Producción a cargo de Soft Machine. Escuchalo completo en LyricStream.
Para 1976, Soft Machine ya no era la banda de vanguardia que había deslumbrado en el Canterbury sound; la partida de figuras clave como Robert Wyatt y Hugh Hopper había dejado al grupo en manos del tecladista Mike Ratledge y el baterista John Marshall, quienes junto al bajista Roy Babbington y el guitarrista John Etheridge buscaban un nuevo rumbo. 'Land of the Bag Snake' surgió como un intento de fusionar el jazz rock con incursiones en el sintetizador y ritmos más bailables, grabado en sesiones intensas entre Londres y la tranquilidad campestre de The Manor. La banda, agotada por giras constantes y cambios de formación, encontró en este álbum una oportunidad para experimentar con cajas de ritmos y efectos de estudio, aunque el resultado final dividió a críticos y seguidores.
El sonido del disco es una mezcla terrosa y a veces caótica de teclados electrónicos, guitarras distorsionadas y una sección rítmica precisa pero fría; canciones como 'The Tale of the Bag Snake' y 'Etheridge's Dream' destacan por sus cambios abruptos de tempo y atmósferas psicodélicas tardías. Colaboró el saxofonista Alan Skidmore en algunos cortes, aportando un soplo de jazz más orgánico, pero la producción quedó completamente en manos de la banda, lo que resultó en un sonido crudo y experimental. No hay grandes himnos ni melodías pegadizas; en cambio, el álbum se despliega como una suite abstracta que refleja el cansancio creativo y la búsqueda de identidad de un grupo que ya no sabía hacia dónde ir.
Aunque 'Land of the Bag Snake' no tuvo el impacto de obras anteriores como 'Third' o 'Bundles', es un documento fascinante de la deriva post-progresiva de los setenta y un testimonio de cómo Soft Machine intentó adaptarse a la era del rock sinfónico y la electrónica incipiente. Su legado es más bien de culto: un disco que los coleccionistas buscan por su rareza y su sonido fronterizo entre el jazz fusión y la música experimental. Hoy importa porque muestra el lado más oscuro y menos pulido de una banda que siempre fue sinónimo de sofisticación, recordándonos que incluso los genios del Canterbury sound tuvieron sus tropiezos.