Dirty Work es un álbum de The Rolling Stones lanzado en 1986. Grabado en Grabado entre enero y marzo de 1986 en los estudios Pathé Marconi de París y en los estudios RPM de Nueva York, en un momento de tensión creativa y personal para la banda, con Mick Jagger y Keith Richards enfrascados en disputas que marcarían el rumbo del grupo.. Producción a cargo de Steve Lillywhite y The Rolling Stones. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el exitoso pero turbulento 'Dirty Work' de 1986, los Rolling Stones se encontraban en una encrucijada: Mick Jagger perseguía una carrera solista mientras Keith Richards luchaba por mantener la cohesión del grupo. 'Too Much Blood' surgió como un intento de capturar la energía cruda de sus sesiones de estudio, grabadas en París y Nueva York con el productor Steve Lillywhite, conocido por su trabajo con U2 y Simple Minds. El ambiente era tenso, pero de esa fricción nació un disco que reflejaba la dualidad de la banda: por un lado, el pop comercial que Jagger ansiaba; por otro, el blues rock visceral que Richards defendía.
El sonido de 'Too Much Blood' es una amalgama de guitarras afiladas, ritmos bailables y una producción más limpia que en trabajos anteriores, con temas como 'One Hit (To the Body)' que abren con un riff cortante y un duelo vocal entre Jagger y Richards. Canciones como 'Winning Ugly' y la homónima 'Too Much Blood' muestran a la banda incursionando en sintetizadores y ritmos funk, mientras que baladas como 'Sleep Tonight' revelan la vulnerabilidad de Richards como compositor. Colaboradores como Bobby Womack y Jimmy Page aportaron texturas adicionales, aunque las sesiones estuvieron marcadas por la ausencia de Ronnie Wood en varios momentos debido a problemas personales.
Aunque inicialmente recibido con críticas mixtas por su falta de cohesión, 'Too Much Blood' ha sido revalorado con el tiempo como un documento de transición crucial, capturando a los Stones en su momento más fragmentado pero creativamente fértil. El disco no alcanzó las ventas de sus predecesores, pero influyó en el sonido del rock de estadio de finales de los ochenta, y temas como 'One Hit (To the Body)' se convirtieron en himnos menores en sus conciertos. Su legado reside en ser el último álbum de estudio de la banda antes de la pausa que llevó a su regreso triunfal con 'Steel Wheels', un espejo de la lucha entre la ambición individual y la identidad colectiva.