Second Coming es un álbum de The Stone Roses lanzado en 1994. Grabado en Grabado en 1993 y 1994 en los estudios Battery Studios de Londres y en los estudios Sawmills de Cornwall, en un período de tensión creativa y conflictos legales que marcaban el lento deterioro de la banda tras el éxito arrollador de su debut.. Producción a cargo de Simon Dawson y The Stone Roses. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el monumental impacto de su álbum debut de 1989, The Stone Roses se sumergió en una larga y tortuosa gestación para su segundo trabajo, atrapada en disputas con su sello Silvertone y en la búsqueda de un sonido más ambicioso. Grabado a lo largo de 1993 y 1994 en los Battery Studios de Londres y los remotos Sawmills Studios en Cornwall, el grupo trabajó con el ingeniero Simon Dawson como productor, en un ambiente de presión y desgaste interno. Las sesiones se alargaron por la insistencia del guitarrista John Squire en pulir arreglos y por la creciente distancia entre los miembros, especialmente entre Ian Brown y el resto de la banda. El resultado fue un disco que tardó cinco años en ver la luz y que refleja tanto la grandeza como las fisuras de un grupo que intentaba superar su propia leyenda.
Musicalmente, 'Made of Stone' es un álbum de rock psicodélico con texturas densas y guitarras hipnóticas, alejándose del pop efervescente del debut para explorar pasajes más oscuros y progresivos. Canciones como 'Love Spreads', con su riff pesado y su letra mística, se convirtieron en un himno instantáneo, mientras que 'Ten Storey Love Song' recuperaba la dulzura melódica de sus primeros días. La producción de Simon Dawson buscó un sonido más crudo y expansivo, con capas de guitarras y una batería que marcaba un pulso casi ritual, pero sin la colaboración de ningún músico invitado destacado. Aunque Squire y Brown seguían siendo el núcleo creativo, las tensiones se filtraron en la grabación, dando al disco una atmósfera de grandeza frágil y a veces desconectada.
El impacto de 'Made of Stone' fue inmediato pero agridulce: debutó en el número uno en listas británicas y vendió millones, pero dividió a la crítica y a los fans, que esperaban una repetición del debut. Con el tiempo, el álbum ha sido revalorizado como una obra valiente que captura el espíritu de una banda en descomposición, y su influencia se reconoce en el britpop tardío y en bandas como Oasis. Sin embargo, su legado queda empañado por ser el canto del cisne de la formación original, ya que poco después John Squire abandonó el grupo, marcando el fin de una era. Hoy se le considera un clásico imperfecto pero indispensable, un testimonio de lo que pudo haber sido y lo que realmente fue la cima de The Stone Roses.