En 1995, 311 ya no eran un secreto local. Tras dos discos independientes de culto, firmaron con Volcano Entertainment (distribuido por Sony) y les dieron un presupuesto de verdad por primera vez. El salto a Los Ángeles para grabar con Ron Saint Germain (productor de Bad Brains y Living Colour) fue un desafío: estaban lejos de Omaha, en un estudio profesional rodeados de equipos que nunca habían usado, y con la presión de que este disco los catapultara o los devorara. Pero 311 nunca fue de rendirse. Se encerraron en NRG Recording durante dos meses, puliendo cada canción hasta dejarla brillante, pero sin perder esa aspereza que los hacía únicos. El resultado iba a ser su tarjeta de presentación al mundo.
El álbum homónimo '311' es una declaración de principios envuelta en melodías imposibles de ignorar. Desde el riff inconfundible de 'Down' (que se convirtió en su himno generacional) hasta la pegajosa 'All Mixed Up' con ese bajo saltarín y ese estribillo que invitaba a cantar con el puño en alto, el disco es una sucesión de hits sin relleno. 'Come Original' y 'Beautiful Disaster' (esta última grabada más tarde para un recopilatorio pero escrita en estas sesiones) muestran a una banda que ha perfeccionado la fórmula del rock con rap sin que nada suene forzado. La producción de Saint Germain les dio un sonido mucho más grande y limpio que en los discos anteriores, pero la esencia seguía intacta: mensajes positivos, unidad, y esa mezcla inclasificable que solo ellos dominaban. Las letras de Nick Hexum hablan de trascendencia, de no dejarse atrapar por el odio, mientras que SA Martinez añade capas de conciencia social desde el micrófono. Es el disco que los convirtió en estrellas.
El impacto fue arrollador: 'Down' y 'All Mixed Up' sonaron hasta la saciedad en la radio y la MTV, y el álbum alcanzó el disco de platino (luego multiplatino) vendiendo millones de copias. Pero lo más importante es que conectó con una generación que no se sentía representada ni por el grunge ni por el gangsta rap: los outsiders, los que escuchaban de todo, los que buscaban algo positivo y enérgico a la vez. '311' se convirtió en la puerta de entrada para millones de fans, y su legado perdura como uno de los discos de rock alternativo más únicos de la década. Es el trabajo que definió el sonido de la banda para el gran público y sigue siendo, para muchos, el punto más alto de su carrera. Un clásico indiscutible.