Emprendiendo el desafío más grande de su vida artística como directora, guionista, protagonista y cantante de esta épica cinematográfica, Barbra grabó esta banda sonora buscando capturar la esencia de la identidad, la fe y el deseo de conocimiento. El proceso fue una inmersión absoluta en la composición dramática y la potencia interpretativa absoluta, colaborando con Michel Legrand para crear una obra que fuera el reflejo exacto del alma de una mujer que desafía las leyes de su tiempo para alcanzar sus sueños, resultando en una obra de una belleza y una potencia inalcanzables que la situaron definitivamente en el olimpo de las leyendas.
El álbum es una catedral de pop orquestal, música judía tradicional y drama de Broadway, donde canciones monumentales como 'Papa, Can You Hear Me?', 'The Way He Makes Me Feel' y 'A Piece of Sky' despliegan una potencia vocal y una entrega emocional que erizan la piel. El sonido es inmenso, cálido y profundamente espiritual, con una producción que mima cada armónico y resalta una voz que parece haber alcanzado su plenitud absoluta, creando una atmósfera de éxtasis espiritual y maravilla sensorial que capturó el zeitgeist de una era y se convirtió en la banda sonora definitiva de una mujer libre.
Yentl fue un triunfo artístico y comercial sin precedentes que le valió a Barbra el respeto unánime de toda la industria cinematográfica y musical. Su impacto cultural fue inmenso, validando la ambición femenina en todos los campos del arte y dejando un legado de brillantez y humanidad que ha cambiado para siempre la forma en que entendemos la música de cine, consolidando a Barbra Streisand como la Reina eterna e indiscutible de la creación total, capaz de unir el corazón con la mente a través de la melodía más pura.