A mediados de los 50, Benny Goodman se había mudado a California y se movía en círculos de músicos de cool jazz. 'Easy Does It' refleja esa influencia: un sonido relajado, casi perezoso, lejos de la energía del swing. Las sesiones fueron tranquilas, con Goodman dirigiendo a un grupo de músicos de sesión de primera. El título, 'Tómalo con calma', describe la actitud del disco. La portada, con Goodman en una pose despreocupada, refuerza la idea.
El sonido de 'Easy Does It' es cool jazz con clarinete, pianos suaves y ritmos pausados. Los temas son estándares como 'Easy Does It', 'I've Got the World on a String', y 'Taking a Chance on Love'. Goodman toca con una dulzura y un control asombrosos, sin la urgencia del swing. Las colaboraciones incluyen al guitarrista y al pianista. La producción es impecable, casi de estudio de cine. Es un disco hermoso pero anodino, perfecto para una tarde de domingo, no para una noche de fiesta.
El impacto de 'Easy Does It' fue positivo en la crítica, que alabó la madurez de Goodman, pero frío en el público, que añoraba el swing. Con el tiempo, es un disco de culto para los amantes del cool jazz. Su legado es el de un soplo de aire fresco, un cambio de ritmo para un músico que siempre supo adaptarse. Tómalo con calma, que la vida es larga.