En 1986, Benny Goodman tenía 77 años y aún tocaba. 'Swing, Swing, Swing' fue su último disco en vida, un resumen de su carrera con nuevas grabaciones y temas en vivo. Las sesiones incluyeron a jóvenes músicos que lo admiraban. El título, 'Swing, swing, swing', era un resumen de su vida. La portada, con Goodman sonriente, era un adiós cálido.
El sonido de 'Swing, Swing, Swing' es swing clásico, con una orquesta que suena más pequeña pero igual de precisa. Los temas incluyen 'Flying Home', 'Swing, Swing, Swing', 'Mission to Moscow', y 'Goody Goody'. Goodman toca con una energía sorprendente para su edad, aunque con menos virtuosismo. Las colaboraciones incluyen al saxofonista. La producción es moderna (años 80), pero sin traicionar el estilo. Es un disco de despedida.
El impacto de 'Swing, Swing, Swing' fue cálido en la comunidad del jazz, como un último aplauso a un maestro. La crítica lo recibió con respeto. Con el tiempo, es un disco para fans que quieren despedirse de Goodman. Su legado es el de una vida dedicada al swing, resumida en un título. Swing, swing, swing, hasta el final.