En 2016, el mundo hablaba de Black Lives Matter, y Dev Hynes sentía la necesidad de expresarse políticamente. 'Freetown Sound' fue su tercer disco, y el título hacía referencia a la capital de Sierra Leona, de donde era su padre. Era una exploración de sus raíces africanas, pero también de su identidad como hombre negro y queer en Estados Unidos. Las sesiones fueron largas y emotivas, con Hynes sampleando discursos de activistas y poetas. Grabó en un estudio casero y en los míticos Electric Lady de Nueva York. La portada, con un collage de imágenes de la cultura negra, reflejaba esa mezcla de activismo y arte. Era su disco más político y personal.
El sonido de 'Freetown Sound' es una amalgama de R&B alternativo, funk, pop y spoken word, con samples de discursos de Martin Luther King, Ta-Nehisi Coates y poetas negros. El single 'Hadron Collider' (con la colaboración de Nelly Furtado y Hynes mismo) es un tema electro-funk con una letra íntima. 'Augustine' es una balada de piano con una letra sobre el amor y la culpa. 'Better Than Me' (con la colaboración de Carly Rae Jepsen) es un tema bailable y optimista. 'Desirée' es una de las canciones más famosas del disco, un tema funky y sensual con una letra sobre el deseo femenino. Las colaboraciones incluyen a Debbie Harry (Blondie), Zuri Marley (nieta de Bob Marley), y la poeta Ashlee Haze. La producción es rica y detallista, con capas de sonidos y texturas. Hynes canta con una vulnerabilidad y una rabia nuevas, mostrando su evolución como artista.
El impacto de 'Freetown Sound' fue inmenso en la crítica. Fue elegido disco del año por muchas publicaciones, y Hynes se consolidó como una de las voces más importantes del R&B alternativo. La crítica destacó su capacidad para mezclar lo político y lo personal. Con el tiempo, es considerado su obra maestra junto a 'Negro Swan'. Su legado es el de un disco que habla de la diáspora africana, del amor queer, de la resistencia y la esperanza. Freetown Sound, el sonido de la libertad.