En 1966, Dylan tuvo un accidente de moto y se retiró a Woodstock durante un año. 'John Wesley Harding' fue su disco de regreso, un viaje al folk acústico y a las baladas del oeste, alejado del rock psicodélico. Las sesiones fueron rápidas y calmadas. El título, 'John Wesley Harding', era el nombre de un forajido. La portada, con Dylan y tres músicos, era sencilla. Era su disco más tranquilo y enigmático.
El sonido de 'John Wesley Harding' es folk, country y blues acústico, con letras bíblicas y de forajidos. 'All Along the Watchtower' es una de sus canciones más versionadas (por Hendrix), una balada sobre dos jinetes que hablan de un mundo que se acaba. 'The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest' es una balada. 'I Dreamed I Saw St. Augustine' es un sueño. 'Drifter's Escape' es un blues. Las colaboraciones son mínimas. La producción es limpia y acústica. Dylan canta con una voz más grave.
El impacto de 'John Wesley Harding' fue positivo: número 2 del Billboard. La crítica lo alabó como un regreso a las raíces. Con el tiempo, es considerado un disco de transición y uno de sus más infravalorados. Su legado es el de un forajido bíblico, el Dylan de la frontera.