En 2021, Christone 'Kingfish' Ingram lanzó '662', su segundo álbum. El título, '662', es el código de área del delta de Mississippi, su hogar. El disco es más personal y maduro que su debut, grabado en plena pandemia, reflejando la introspección y la incertidumbre de esa época. Las sesiones fueron grabadas en Memphis y Mississippi, con la producción de Tom Hambridge. Kingfish muestra una evolución en su composición y en su voz, abordando temas como la injusticia racial, el dolor de la pérdida y la esperanza en el futuro, consolidándose como un artista con conciencia social y una voz propia dentro del blues. La portada, con una foto de Kingfish con su guitarra, refleja la misma potencia y seguridad, pero hay una mirada más profunda y madura en sus ojos, como si los años de gira y las experiencias vividas hubieran añadido nuevas capas a su arte.
El sonido de '662' es blues, soul, rock sureño y baladas. 'Louder' es el primer single, un tema de blues rock con un riff de guitarra potente y una letra sobre alzar la voz contra la injusticia, una declaración de principios de un joven negro en el Mississippi profundo. 'Another Life Goes By' es una balada de amor con un solo de guitarra emotivo. 'You're Already Gone' es un tema de blues lento. 'Not Gonna Lie' es un tema de funk blues. 'Too Much to Lose' es una balada. 'The Message' es un tema de spoken word. La producción de Hambridge es igual de sólida que en su debut, pero permite que Kingfish explore nuevos territorios sonoros, con arreglos de metales y coros que añaden textura y profundidad, y una sección rítmica que le da un groove más moderno sin perder la esencia del blues tradicional.
El impacto de '662' fue otro éxito, debutando en el número 1 del Billboard Blues Chart, y fue nominado a otro Grammy. La crítica fue muy positiva, destacando la evolución de Kingfish y la calidad de las composiciones. Con el tiempo, '662' es considerado un disco de madurez, que confirma a Kingfish como una de las voces más importantes del blues del siglo XXI, un artista que no solo toca el blues, sino que lo vive, lo respira y lo reinventa, honrando a los antepasados del delta mientras forja su propio camino hacia la inmortalidad musical, demostrando que el blues no es solo un género del pasado, sino una forma de entender la vida, el dolor y la esperanza que está más viva que nunca en las manos y la voz de este joven prodigio que algún día será recordado como uno de los grandes.