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Álbum de estudio

Duke Ellington Songbook

Sarah Vaughan
📅 1979🎙 Grabado en 1979 en los estudios de RCA en Nueva York, en un momento en que Sarah Vaughan, ya consagrada como una de las voces más prodigiosas del jazz, buscaba rendir homenaje a la obra de su amigo y mentor Duke Ellington, fallecido cinco años antes, con un repertorio que reflejaba tanto su madurez artística como su profunda conexión con el legado del compositor.🎛 Norman Granz
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Para 1979, Sarah Vaughan llevaba más de tres décadas siendo una figura central del jazz, pero su carrera atravesaba una fase de renovación artística bajo el sello Pablo Records de Norman Granz, quien la impulsó a explorar repertorios de compositores clave. El álbum 'Duke Ellington Songbook' nació de esa visión, como un tributo íntimo y grandioso al genio de Ellington, con quien Vaughan había compartido escenarios y grabaciones en los años cincuenta y sesenta. Las sesiones de grabación se realizaron en los estudios de RCA en Nueva York, con una orquesta de lujo dirigida por el pianista y arreglista Jimmy Jones, quien supo capturar la esencia orquestal de Ellington sin opacar la voz de Vaughan. La cantante llegó al estudio con un dominio absoluto de su instrumento, en un momento en que su voz, más grave y matizada que en su juventud, podía transmitir una sabiduría emocional única. Rodeada de músicos de la talla del saxofonista Zoot Sims y el trompetista Joe Wilder, Vaughan no solo interpretó, sino que reimaginó cada composición, convirtiendo este disco en un diálogo entre dos leyendas.

El sonido del álbum es una fusión de la sofisticación orquestal de Ellington con la libertad expresiva de Vaughan, quien despliega un fraseo impecable en cada tema, desde la melancolía de 'Lush Life' hasta la exuberancia de 'Satin Doll'. Canciones como 'In a Sentimental Mood' y 'Mood Indigo' se convierten en vehículos para su capacidad de estirar el tiempo y colorear cada nota con matices de blues, mientras que 'Take the 'A' Train' cobra un swing contagioso que parece sacado de un club nocturno de Harlem. La colaboración con Jimmy Jones en los arreglos es clave, ya que él logra preservar la complejidad armónica de Ellington pero con un enfoque vocal que nunca sacrifica la claridad de la letra. Lo que hace especial a este disco es la química entre la orquesta y la voz de Vaughan, que se mueve con la soltura de quien conoce cada rincón de esas melodías, pero las reinventa con una autoridad que solo una diva en su madurez podía lograr. Cada pista es una lección de cómo el jazz vocal puede ser a la vez tributo y creación original, con arreglos que destacan los metales y las maderas sin robarle protagonismo a la cantante.

El impacto cultural de 'Duke Ellington Songbook' reside en su capacidad para consolidar el repertorio ellingtoniano como un corpus canónico dentro del jazz vocal, influyendo en generaciones de cantantes que vieron en Vaughan un modelo de cómo abordar a un compositor tan monumental. En un momento en que el jazz enfrentaba la competencia del rock y el pop, este álbum reafirmó la vigencia del género como arte de refinamiento y emoción, demostrando que la tradición podía ser tan vibrante como cualquier innovación. El legado del disco trasciende su época, siendo considerado una de las interpretaciones definitivas de Ellington, comparable a los trabajos de Ella Fitzgerald pero con un enfoque más oscuro y sensual. Para la historia de la música, importa porque Vaughan logró humanizar la grandeza orquestal de Ellington, llevando sus composiciones a un terreno íntimo sin perder la majestuosidad. Aún hoy, escuchar este álbum es entender cómo el talento de dos artistas únicos puede converger en una obra que no solo celebra el pasado, sino que sigue inspirando a nuevas audiencias.

Recorded atGrabado en 1979 en los estudios de RCA en Nueva York, en un momento en que Sarah Vaughan, ya consagrada como una de las voces más prodigiosas del jazz, buscaba rendir homenaje a la obra de su amigo y mentor Duke Ellington, fallecido cinco años antes, con un repertorio que reflejaba tanto su madurez artística como su profunda conexión con el legado del compositor.
ProductionNorman Granz
LabelPablo Records